GERMINACIÓN
La germinación se realiza cuando la semilla cae a un suelo que tenga agua y calor, naciendo una nueva planta, muy pequeñita, que irá creciendo hasta convertirse en una planta más grande.
Por consiguiente, la germinación es el desarrollo de la planta en miniatura que hay dentro de la semilla, por ejemplo, si enterramos una semilla, la regamos y la ponemos en donde tenga calor, al poco tiempo se desarrollo la planta.
CONDICIONES PARA LA GERMINACIÓN
Para que la germinación sea posible tiene que haber ciertas condiciones favorables como: semilla sana, aire, agua y calor.
Semilla sana y madura porque las semillas rotas y verdes no germinan.
Aire para que la planta respire oxígeno del aire.
Agua para que se ablanden las envolturas que protegen la semilla y se hinchen.
Calor para que todas las partes de la plantita se puedan desarrollar.
GERMINACIÓN DE LA SEMILLA
Para que una semilla se convierta en planta, se producen los siguientes procesos:
1. Primero se entierra la semilla. Una vez enterrada, si recibe aire y agua suficiente, comienza a germinar.
2. A la semilla le sale un pequeño abultamiento, que se llama plantita, que va creciendo hacia abajo,
como si fuera una raicilla y hacia arriba, como un tallito.
3. Poco después el tallito sale al exterior; al mismo tiempo, la raicilla sigue creciendo hacia el interior de
la tierra. De lo que antes era semilla salen ahora unas pequeñas hojas.
4. Estas pequeñas hojas pierden sus envolturas y la plata adquiere su posición y forma normales. La raíz
sigue creciendo hacia abajo, y el tallo hacia arriba.
5. Finalmente del tallo van brotando hojas nuevas y poco después se forman flores y frutos. De esta
manera; la planta seguirá creciendo durante toda su vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario